Glosario de la propuesta
Publicado el 30 de marzo de 2017. Transcripción literal de la página original: son los 20 conceptos que, según el texto, «orientan la propuesta de ajuste para la Educación Parvularia».
Pedagogia en educación parvularia
Se define como el campo disciplinar , que produce conocimiento y orienta el proceso de enseñanza y aprendizaje de todos los párvulos en su diversidad, a partir de su ser sujeto de derechos y del mejoramiento continuo de la práctica pedagógica en base a la reflexión sistemática y critica.
Enseñanza
Proceso que acoge, acompaña, potencia y promueve el aprendizaje y desarrollo integral y en bienestar de todos los párvulos, definido a partir de la toma de decisiones profesionales en coherencia con los principios pedagógicos del nivel, y que implica la generación de ambientes confiados y enriquecidos, en los que se desarrollan experiencias para el aprendizaje pertinentes.
Pertinencia
Refiere a la cualidad que asume el proceso educativo, al basarse en lo que es “correspondiente o adecuado a” las características singulares de cada párvulo, según:
Necesidades e intereses propios y diversos, acorde a su etapa de vida. Implica reconocer en los párvulos la necesidad de interrelaciones cercanas, basadas en el afecto entre niños y niñas y adultos, considerar sus conocimientos y experiencias previas, y el sentido que tiene para ellos y ellas el aprendizaje a través del juego. También considera la valoración de sus fortalezas, como base para favorecer la generación y profundización del aprendizaje.
Las características del contexto sociocultural, intercultural y lingüístico al que pertenecen y del que se sienten participes los párvulos, la comunidad educativa y local.
Experiencias para el aprendizaje
Refiere al conjunto diverso de oportunidades, integrales y significativas, que basadas en el juego y caracterizadas por todos los principios pedagógicos de la Educación Parvularia, co-construye permanentemente el adulto con los niños y niñas a partir de su rol protagónico, acogiendo y potenciando sus características, necesidades, intereses, ritmos y formas de aprender.
Práctica pedagógica
Refiere a toda praxis que manifiesta intencionadamente o no, los conocimientos, habilidades, actitudes y creencias y representaciones del y la docente, con el propósito final de potenciar el aprendizaje y desarrollo integral y en bienestar de todos los niños y las niñas. Se constituye en la interacción directa con los párvulos en los diversos ambientes de aprendizaje, y a través del rol integral de todo educador como profesional . Esta práctica mejora su pertinencia, en la medida que se transforma permanentemente a partir de la misma investigación acción del/la docente, la reflexión crítica y el perfeccionamiento individual y en comunidades de aprendizaje.
Proceso de enseñanza y aprendizaje inclusivo
Refiere al proceso que se caracteriza por reconocer, considerar y valorar la diversidad de todos y cada uno de los niños y las niñas que participan de éste (respecto de lo sociocultural, intercultural, lingüístico, sexual , de idioma, de religión o creencia, de nacionalidad, de ritmos y formas de aprender, respecto sus necesidades educativas especiales y los diversos tipos de familia). También comprende el identificar y superar las barreras para acceder, participar y avanzar en un proceso educativo equitativo y flexible, caracterizado por el aprendizaje y desarrollo integral y en bienestar de todos los párvulos, y exige del docente, trabajo colaborativo con la familia y la comunidad educativa en general, de manera de establecer mancomunidad de criterios y convergencia de voluntades al respecto.
Espacios educativos
Refiere a todos aquellos lugares que los niños y niñas o los adultos intencionan o transforman en ambientes de aprendizaje a través de las interacciones pedagógicas, y que por tanto acogen las características, necesidades e intereses de todos los niños, las niñas y adultos que lo habitan en un momento dado, lo que le da un carácter dinámico , al recrearse permanentemente en función de éstas.
Recursos para el aprendizaje
Refiere a todos aquellos elementos tangibles e intangibles que el niño o niña utiliza, o el adulto intenciona como parte del proceso de enseñanza y aprendizaje y que han sido elaborados o seleccionados a partir de las características, necesidades e intereses de los párvulos; incluidos los producidos por los mismos niños y niñas.
Ambientes de aprendizaje
Los ambientes de aprendizaje refieren al conjunto de elementos compuesto a partir de interacciones pedagógicas confiadas, respetuosas, pertinentes y potenciadoras, entre los niños y niñas y los educadores y técnicos, y que incluye también a los espacios educativos y el tiempo en que estas suceden, conformando un sistema de relaciones integrado, sinérgico, inclusivo, dinámico y que se transforma permanentemente, disponiendo a los niños y las niñas a aprender.
Estrategias de enseñanza y aprendizaje
Refiere a múltiples y diversas acciones consistentes entre sí, que pone a disposición el y la educadora en conjunto con el equipo pedagógico, para acoger, potenciar y generar el proceso de aprendizaje y desarrollo integral y en bienestar de todos los niños y las niñas, en base a métodos, técnicas y recursos diversos y pertinentes que diseña, selecciona, organiza y también evalúa coherentemente a partir de las características, necesidades, intereses, ritmos y formas de aprendizaje de todos los párvulos.
Estrategias de evaluación
Es el resultado de un proceso diseñado por el docente, en base a un enfoque de evaluación para el aprendizaje, que organiza de manera coherente los instrumentos y actividades o experiencias evaluativas con el propósito de recoger evidencia valida, confiable y precisa sobre el avance en los aprendizajes de los párvulos en particular, y las prácticas pedagógicas en general, de manera de reflexionar al respecto y mejorarlas.
METACOGNICIÓN (Sólo para segundo ciclo)
Refiere a la posibilidad progresiva de los niños y niñas de iniciarse en el conocimiento de su propio proceso de aprendizaje, a partir del reconocimiento de sus formas de aprender, el ritmo con que lo afronta, las fortalezas que se pueden poner en práctica al respecto y los apoyos que se requieren cuando este se está aprendiendo. De tal modo, los párvulos descubren paulatinamente las decisiones que toman respecto de una oportunidad de aprendizaje que les interesa, a partir de la reflexión de su propia acción.
Lenguaje profesional
Es aquel que utiliza el y la educadora de párvulos y todo integrante del equipo pedagógico, en forma transversal durante todo el desarrollo de su labor pedagógica, tanto en las interacciones con los niños y niñas, como en la relación con los demás adultos que participan del proceso de enseñanza y aprendizaje. Se caracteriza por la utilización de un lenguaje preciso, variado, y pertinente, y la presencia de la complejidad propia que posee la sintaxis de la lengua española o materna de los niños y niñas, sus familias y la comunidad educativa y local. Su expresión, es válida tanto en forma verbal como en lengua de señas.
Redes de apoyo
Refiere al conjunto de personas naturales y organizaciones, que comparten el objetivo o prestan servicios de apoyo dirigidos al logro de metas comunes referidas al aprendizaje y desarrollo integral y en bienestar de la infancia. Estas redes pueden estar dentro del mismo establecimiento, o fuera de este. Dentro de las Redes de Apoyo se encuentran, servicios de salud, corporaciones y fundaciones educativas, asistencia técnica, escuelas especiales, centros de recursos, diagnóstico, deportivos, culturales, judiciales, carabineros, profesionales de la salud y educación (del establecimiento y de la comunidad), familia, junta de vecinos, municipalidad, DEPROV, SENAME, JUNAEB, PREVIENE, COSAM, CONAMA, CONADI, entre otros.
Trabajo colaborativo
Refiere al trabajo coordinado que desarrollan los niños y las niñas entre sí o con los adultos, o los adultos entre sí, para solucionar un problema o abordar una tarea con un objetivo común. Este supone el desarrollo de habilidades y actitudes que permiten que el conocimiento se construya de forma conjunta.
Comunidad educativa
Está constituida por todas las personas que directa o indirectamente se encuentran comprometidas en la educación de las niñas y los niños: las familias, educadoras, educadores, técnicos en Educación Parvularia y equipos directivos, entre otros. A todos ellos les asiste la responsabilidad de contribuir al proceso de aprendizaje y desarrollo integral de los párvulos. Esto por cuanto la participación y la colaboración solidaria constituyen piezas claves en la formación de ciudadanos responsables y comprometidos con la infancia y su educación.
Familia
Las familias constituyen el núcleo central básico en el cual la niña y el niño encuentran sus significados más personales. En ella, establecen los primeros y más importantes vínculos afectivos; incorporan los valores, pautas y hábitos de su grupo social y cultural; desarrollan sus primeros aprendizajes y realizan sus primeras actuaciones como integrantes activos de la sociedad.
Interacciones pedagógicas
Refiere a la interacción intencionada entre los niños y niñas y el/la educadora, técnicos y todo integrante del equipo pedagógico, para acoger y potenciar el aprendizaje y desarrollo integral y en bienestar, creando así ambientes enriquecidos que desafían confiadamente a los párvulos, hacia aprendizajes significativos y relevantes.
Equipo pedagógico
El equipo pedagógico se encuentra constituido por todas aquellas personas que tienen una responsabilidad directa en la implementación de prácticas intencionadas, destinadas a acompañar y apoyar a las niñas y los niños en su aprendizaje. Por ejemplo, el Educador o la Educadora y la Técnico en Atención de Párvulos que realizan su labor pedagógica con un mismo grupo o curso, conforman un equipo pedagógico.
Principios pedagógicos
Los principios pedagógicos constituyen un conjunto de orientaciones centrales de la teoría pedagógica, que contribuyen a concebir, organizar, implementar y evaluar la práctica pedagógica, en torno a una visión común sobre cómo y para qué aprenden los párvulos en esta etapa de sus vidas y por ende, cómo se deben promover estos procesos de aprendizaje. Este conjunto de principios, permite configurar una educación eminentemente humanista, potenciadora, inclusiva y bien tratante, que considera el aprendizaje de las niñas y los niños de manera integral, favoreciendo que aprendan en situaciones de confianza, afecto, seguridad, colaboración y pertenencia, y deben ser considerados de manera integrada, sistémica y permanente.
Principio de bienestar. Busca garantizar en todo momento la integridad física, psicológica, moral y espiritual de la niña y el niño, así como el respeto de su dignidad humana. En virtud de ello, toda situación educativa debe propiciar que niñas y niños se sientan plenamente considerados en sus necesidades e intereses y sean activos en la creación de condiciones para su propio bienestar, y así desarrollen sentimientos de aceptación, plenitud, confortabilidad y seguridad, que los lleven a gozar del proceso de aprender.
Principio de unidad. Este principio asume a cada niña y niño como una persona esencialmente indivisible que participa con todo su ser en cada experiencia, y por ello construye sus aprendizajes desde sus sentidos, su emoción, su pensamiento, su corporalidad, sus experiencias anteriores, sus deseos. A partir de este principio se considerar la integralidad y completitud de niñas y niños en todo momento y en cada experiencia educativa en la que se involucran. Desde la perspectiva del currículum, es complejo caracterizar un aprendizaje como exclusivamente referido a un ámbito en específico, aunque para efectos evaluativos, se definan ciertos énfasis.
Principio de singularidad. Este principio considera que cada niña y niño es un ser único y distinto, con fortalezas, potencialidades, intereses y necesidades, independientemente de la etapa de desarrollo en la que se encuentre. Por ello, resulta esencial que el equipo pedagógico, conozca, respete, valore y considere la singularidad de los párvulos en toda situación de aprendizaje. El reconocimiento de esta singularidad implica, entre otros, que cada niña y niño aprende con estilos y ritmos de aprendizaje que le son propios.
Principio de actividad. Asume que los párvulos aprenden en interacciones y experiencias en las que participan de manera activa y protagónica. Por tanto, resulta fundamental que el equipo pedagógico disponga ambientes enriquecidos en los que niñas y niños puedan crear, explorar, representar, tomar decisiones, resolver problemas, imaginar, construir, desplegar sus iniciativas y probar distintas posibilidades, creando su propia perspectiva de la realidad en la que se desenvuelven y generando cambios en su entorno.
Principio del juego. El juego es una actividad natural, espontánea y universal, a través de la cual los niños y las niñas aprenden el mundo y la cultura en que viven. Son innumerables las actividades que pueden llamarse juego en los párvulos a diferentes edades, desde tocar, golpear, manipular, llevarse todo a la boca, juntar hojas o piedras, amontonar, insertar anillos, armar puzzles, imitar a la mamá, hasta participar en una dramatización, en juegos y actividades con determinadas reglas. Lo común a todas ellas es que son voluntarias, gozosas, flexibles. Por tanto, este principio aboga por el carácter lúdico que deben tener las oportunidades de aprendizaje que se ofrecen a los párvulos, por cuanto el juego, al suspender en cierto modo la realidad con sus límites y exigencias, permite a la niña y el niño imaginar y ensayar conductas de manera protegida y libre, potenciando así la creatividad de las respuestas. Es necesario resguardar su sentido como actividad libre, flexible y gozosa, con un fin en sí misma y no solo como un medio.
Principio de relación. Este principio tiene una doble connotación. Por una parte, involucra reconocer la dimensión social del aprendizaje en la infancia temprana, es decir, la centralidad de la interacción con los adultos del equipo pedagógico, como se mencionó anteriormente. Por otra parte, el principio de relación resguarda que las experiencias educativas que se propicien, favorezcan que niñas y niños interactúen significativa y respetuosamente con otros, pares y adultos, y asumen progresivamente la responsabilidad de crear espacios colectivos inclusivos y armónicos, y aportar al bien común, como inicio de su formación ciudadana.
Principio de significado. Este principio se basa en la actividad natural del párvulo en el mundo de la vida y reconoce que la situación educativa adquiere sentido - y por tanto favorece mejores aprendizajes- cuando considera las experiencias actuales y previas de las niñas y los niños, respondiendo a sus intereses, motivaciones y al modo en que esas experiencias previas han sido elaboradas por ellos. El equipo pedagógico desempeña un rol sustantivo identificando y vinculando estos elementos con las oportunidades de exploración, creación, interacción, juego y otros, que se promueven para los párvulos.
Principio de potenciación. Significa reconocer que el proceso de aprendizaje y desarrollo integral busca generar en los párvulos un sentimiento de confianza en sus propias fortalezas y talentos para afrontar desafíos y aprender de sus errores, tomando conciencia progresiva de sus potencialidades. En este entendido, la confianza que el equipo pedagógico transmite al párvulo acerca de sus posibilidades de aprendizaje y desarrollo integral, hace parte de las oportunidades de aprendizaje que construye para ello.