Qué es el Marco para la Buena Enseñanza
Durante el año 2003, el Ministerio de Educación elaboró un Marco para la Buena Enseñanza (MBE) con el propósito de orientar la política profesional docente, tanto a nivel de formación inicial como de formación en servicio, informando además a la comunidad los estándares que deben alcanzar los profesores del sistema escolar.
Este referente busca establecer «lo que los docentes chilenos deben conocer, saber hacer y ponderar para determinar cuán bien lo hace cada uno en el aula y en la escuela». Al mismo tiempo, orienta al sistema de evaluación docente al que se encuentran adscritos los profesores que realizan su labor en colegios municipales del país, incluidas los y las Educadoras de Párvulos que se desempeñan en los niveles de transición.
Cómo está estructurado
El Marco para la Buena Enseñanza se encuentra estructurado por cuatro dominios, de los que se desprenden criterios para el ejercicio profesional. Asimismo, de cada uno de los criterios surgen los descriptores, los cuales precisan aún más la labor docente.
El MBE es parte del Sistema de Desarrollo Profesional Docente creado a través de la ley N° 20.903. Los nombres de los dominios están determinados en esa ley, y son comunes con la actualización del MBE de Educación General Básica y Educación Media que estaba desarrollando el CPEIP.
Los niveles de desempeño
Para determinar en qué grado un criterio ha sido logrado, se establecen cuatro niveles de desempeño en cada descriptor: insatisfactorio, básico, competente y destacado.
«Los niveles de desempeño gradúan la descripción de la función docente, desde profesores que están intentando dominar los rudimentos de la enseñanza hasta profesionales de destacada trayectoria capaces de compartir su pericia».
El estado en 2017
Tal como se publicaba entonces: el Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas se encontraba ajustando el Marco. Con ello se pretendía enriquecer la versión vigente a través de un proceso participativo para los docentes y directivos, y con la colaboración de expertos nacionales e internacionales.
Ese proceso participativo, en el nivel de Educación Parvularia, es el que este archivo conserva. Puede seguirse en las etapas de elaboración y en los documentos originales.